30.4.06

Pero nada más

Noche cerrada, vestida de negro, tacones, ajustada, pendientes más luminosos.
Entro por la puerta, me ves.
Clavas tus ojos en los míos, me miras serio, tu mirada me desnuda.

Siempre sonrío, y me sigues a dónde voy.
Subo al primer piso, camino hacia la barra y siento tus ojos cómo van detrás de mi.
Pido la primera copa, el camarero me sonríe, siento tu mano en mi espalda.
Me giro. No apartas tu mirada, yo la mantengo.
Me pongo un cigarro en los labios, encuentras fuego y lo enciendes, sin vacilar.
Cojo mi copa, bebo, fumo, bebo...
Te esquivo, y vuelvo al lugar que han ocupado mis amigas.
Bailo, no dejas de mirarme.
Te acercas, me rozas, me besas el cuello. Me aparto.

Te pasas toda la noche así.
Lega la hora de irte, me lo dices al oído:

-"En un cuarto de hora te espero en la puerta"

Te vas.
Me despido de mis amigas.

Bajo dos pisos, ahí estás. Pago mi consumición, que se abona a la salida. Dejo que me cojas de la cintura. Bajas tu mano, agarras fuerte mi culo, me llevas hacia tu coche.

-"¿Dónde vamos?"

Me gusta pasear mi lengua por tus labios, me gusta oir tu respiración entrecortada.
Me gusta que me agarres del pelo y me lo estires mientras colocas mi cara en la postura más cómoda para besarme. Me gusta que muerdas mi labio inferior mientras yo palpo tu lengua con la mía. Me gusta que me metas dos de tus dedos en mi boca mientras me miras lujurioso y perverso. Me gusta que quieras comerte mi lengua y casi tragártela.
Me gustan los besos que me ofrecen tus labios cortos y espesos..
Me gustan tus besos.

- Gracias por traerme a casa.

Me gustan tus besos, pero nada más. Buenas noches.

28.4.06

Te vi...


Te vi, por casualidad, con los ojos perdidos hacia aquel lugar.
Los años nos ayudan a olvidar, pero no a ti.

Te vi, acompañado siempre de la misma locura que ayer...
Sonriendo a la distancia, el vacío...

Como ayer.

Te vi, y te sigo viendo cada noche, lo confieso, abrazando mis besos, lamiendo mis secretos, acariciando mis senos y bebiendo de ellos.
Te vi, encima de mi como hace tiempo, entre mis piernas, comiendo mirando, comiendo..
Te vi, subiendome en brazos a tu cama, trepando al placer por la mañana, sorbiendo de nuestros cuerpos el sudor de la pasión.

Te vi, disfrazado de brujo una noche especial, mirandome con ojos de lince cazador, lanzandome tus redes para volver a comenzar.
Te vi, mirandome a los ojos y perdiendote alli, lamiendome los labios y perdido por mi....

"Te vi
saliste entre la gente a saludar
los astros se rieron otra vez
la llave de Mandala se quebró
o simplemente te vi
todo lo que diga está de más
las luces siempre encienden en el alma
y cuando me pierdo en la ciudad
vos ya sabes comprender
es solo un rato no más
tendría que llorar o salir a matar
te vi, te vi, te vi
yo no buscaba a nadie y te vi"




Sólo por una foto, y aquí estás de nuevo, en mi.

27.4.06

Relatos

Un relato, erótico, más que erótico: sensual, enigmático, eso es lo que me enganchó a ti, y por encima de todo esa última frase que decía: "No soy quien tu piensas"

_____________________________________________

Un lunes cualquiera, según estoy trabajando, intentando mantener la cabeza en el lugar que pasé todo el fin de semana, me salta el aviso de “correo nuevo” en la pantalla. De forma rutinaria lo abro, no conozco la dirección del remitente, es un anónimo, breve y contundente:

“Quiero hacer el amor contigo, no sé cómo conseguirlo”

No sé que hacer. ¿Lo tiro a la papelera? ¿Contesto? ¿Quién será? Me ha picado la curiosidad. Voy a responder:

- No se quien eres, te has debido confundir al enviar este mensaje.


Me desentiendo del asunto y sigo revisando unos diseños que hay sobre mi pantalla. Vuelve a encenderse el icono de mensaje nuevo.
“Eres Lucía y yo la persona que más horas pasa pensando en ti, no me decepciones”
Empiezo a preocuparme. Pero alguien tan sagaz y atrevido me despierta mucha inquietud. Vuelvo a responder:

- No me gustan las bromas pesadas ni los acosos, no voy a contestar ningún mensaje tuyo, déjame en paz.


En realidad me gustaría haber escudriñado más en este personaje, pero me puede la prudencia y sentía algo de vértigo. Pasan los minutos y vuelve a iluminarse el icono maldito:

“Esta tarde a las 7 en la Cafetería Coronas, en la Plaza Real”

¡Dios mío!, me vuelvo loca. ¿Qué hago? Me he puesto nerviosa, me tiemblan las manos. Intento sumergirme en mi trabajo para mantener la mente ocupada.

Son las siete menos cinco de la tarde. Estoy delante de la cafetería, entre una furgoneta y la fachada de una tienda de modas. Intento averiguar quien es la persona que hay esperando dentro, pero los cristales ahumados del bar me impiden descubrir poco más que siluetas moviéndose. Me puede la curiosidad: abro la puerta y penetro en el local con largas zancadas. Sólo hay 4 personas: una pareja en una mesita, una especie de ejecutivo apurando una taza de café en la barra y una señora de mediana edad hablando por el móvil.

Pido un café, en el carillón de la Plaza Real suenan siete campanadas. La taza quema mucho. Estoy nerviosa, doy pequeños sorbos y no dejo de mirar en todas direcciones, sin perder de vista la puerta de la cafetería. Suena el teléfono del establecimiento, el camarero descuelga y articula palabras que no alcanzo a descifrar. Se dirige hacia mi:

“¿Es Ud. Lucía?”
Respondo afirmativamente, me invita a que me desplace al final de la barra para atender al teléfono. Una voz impersonal me dice:
“Te estoy esperando en la habitación 104 del Hotel Continental. Cruza la acera y sigue 50 metros por la calle de la derecha. No tardes, llevo muchos años esperándote”
No me da tiempo a responder. Estoy bloqueada, siento algo confuso que nunca había sentido antes: entre excitación y miedo.

Como un autómata, pago la consumición, salgo del local y ejecuto la hoja de ruta que me ha sido transmitida por teléfono.

En el ascensor me doy cuenta que estoy sudando, tengo la espalda como un lago y siento algo extraño en el estómago… y unos 20 centímetros más abajo también. He tenido que inventar una historia casi inverosímil para evitar a mi pareja y no estoy muy convencida de lo que estoy haciendo. Me paro delante de la puerta, preparo los nudillos para llamar y, de repente, me vengo abajo. Decido irme de aquí, estoy cada vez más incómoda; me empiezo a sentir una fulana.

Giro sobre mis talones y, antes de terminar de dar el segundo paso, se abre la puerta. Vuelvo la cabeza, no hay nadie en el quicio. Me paro, me acerco muy despacio, se me pasan por la cabeza mil ideas, a cual más nefasta, desde el titular de “mujer asesinada en la habitación del hotel…” hasta “hemos detectado en el análisis el virus del VIH”…
Asomo la cabeza, no puedo reprimir mi curiosidad. Esta oscuro, la luz apagada y la poca luz que atraviesa las gruesas cortinas sólo permite adivinar siluetas.
Escucho una voz que me invita a pasar.

Un cuerpo oscuro se me acerca. Me acaricia con los nudillos la cara, separa con los dedos el pelo de mi frente. Me besa.

Decido abandonarme, acabo de descubrir al animal que llevo dentro, el contacto de la piel desnuda de nuestros dos cuerpos me hace perder el control.

Lo hacemos de todas las maneras que la imaginación me ha permitido, incluso de esas formas que pensé una vez que harían perder la dignidad de una mujer. He caido extasiada en un sueño profundo.


Me he despertado llena de sensaciones y de cariño incontenido. No hay nadie a mi lado. Sólo una nota en la almohada:


“No soy quien tú piensas”
Me ducho, recojo mis cosas y me voy para casa.
No ha sido un sueño; esta vez ha sido de verdad.


Y así me enamoré de tí.


(ESTE RELATO LO ESCRIBIÓ ÉL, PERO HOY LO COMPARTO CON VOSOTR@S)

25.4.06

Cerrado por obras

Pero siempre tengo unas fotos bonitas para vosotros/as...
Pronto regreso.
Necesito un descanso para tirar y volver a levantar unos tabiques.


24.4.06

Viejos Tiempos

- Hola Lucía.
- Hola Luis.
- Cuánto tiempo sin verte por aquí!
- Lo sé, justo el tiempo que hace que me dejaste colgada en Lardy.
- Bueno, eso quedó en el pasado. Eran otros tiempos.
- Desde luego, para tí eran otros tiempos, bastante mejores que los de ahora, por lo que veo 10 años no pasan en balde.
- En cambio tú con el tiempo estás cada vez más bonita.
- Gracias Luis, lo tomaré como un cumplido.
- Te ofende que te diga lo que pienso?
- Para n
ada, me encanta, a nadie le amarga un dulce.
- Te traigo algo de beber?
- No, gracias Luis, ya he bebido suficiente.
- Vay
a, ahora eres una mujer comedida.
- Hice muchas tonterias por causa del alcochol.
- Bueno, no todo fueron tonterías. Tú y yo lo pasamos bien.
- Si, lo pasamos bien, pero fué efecto del alcohol.
- Me encantaba que te afectara así la bebida.
- Y estoy segura de que te seguiría encantando, pues no dejas de mirarme las tetas.

- Jesús, te presento a Luis: el ex marido de Lorena. Luis, este es Jesús, compañero de facultad.
- Hola Luis, encantado.
- Igualmente Jesús.
- Lucía, quieres que te traiga algo de beber?
- Sí, gracias, una tónica con 3 cubitos de hielo.
- Tú Luis?
- Sí gracias, un Passport con Cola.

- Tu nuevo "pivito"?
- No Luis, yo ya no me acuesto con "pivitos".
- Entonces?
- Entonces qué?
- Te acostarías conmigo?
- Luis, con una intentona ya tuve suficiente.
- Pero sólo fué intentona, una lástima.
- Es cierto, una lástima. Pero como me has dicho antes: eso quedó en el pasado. Eran otros tiempos. Esa de allí no es... Carla?
- Sí.
- waw!! Está hecha toda una mujer.
- Si, hace que me sienta viejo.
- No Luis, hace que después de 16 años todavía no te sientas padre.
- No digas eso.
- Tienes razón, me he pasado.
- Te has vuelto fría e hiriente, antes no eras así.
-
Por tu culpa y por la de cuatro capullos más como tú.
- Tan mal lo has pasado?
- No, lo he pasado de vicio, y lo sigo pasando, cada día mejor.
- A cuántos llevas ahora en vereda, si no es indiscreción?
- Cuanto tiempo llevas sin follar, Luis, si no es indiscreción?
- Golpe bajo.
- Nunca hagas preguntas comprometidas a una mujer, te puede doler la réplica.
- 10 años. Perdí mi oportunidad, y no tuve una segunda.
- Si lo dices por mí, tuviste muchas oportunidades, y no aprovechaste ninguna.
- Tienes razón, Lucía. Cometí un error.
- En el fondo te agradezco que no aparecieras.

- Que no aparecieras dónde? Aquí teneis las copas, de qué hablabais?
- Recordábamos viejos tiempos, en el Larios, en el Vips de Gran Vía, verdad Luis?
- Sí, Lucía, viejos tiempos.


Conversaciones a medias, celebración a medias, recuerdos a medias, relaciones... a medias.

22.4.06

Y si...?

Y si al verte llegar a recogerme te miro a los ojos, con una sonrisa, como hago cada vez que te veo y nos saludamos como dos simples amigos?

Y si al llegar al coche rozas con tu mano mi pierna desnuda, y comienzas a acariciarme?

Y si no puedo resistirme a besarte?

Y si emprendemos camino hacia el infierno juntos, sin importarnos lo que digan los demás, ni siquiera lo que pensemos nosotros mismos?

Y si sólo nos entregamos al deseo que sentimos, y nos comemos no sólo con los ojos?

Y si lo hacemos ya en el ascensor, antes de llegar a la puerta del abismo?
Te desabrocho el pantalón, me retiro el tanga, te abrazo, y contra los botones me penetras como un loco mientras no nos besamos, eso no es besar, eso es devorar: lengua, dientes, labios....

Y si probamos todo lo que queremos probar juntos, primero yo, después tú, más tarde a la vez, me muevo, te mueves, ahora déjame a mi; no, no te toques, lo haré yo, sigue, me gustas, me encantas, aprieta más ese nudo, cierra los ojos, muerde, lame, besa...te deseo más, ahora más fuerte, ahora, ahora, ahora siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii....

Y si me ducho y te despido con un beso de amigo?

Y si de nuevo me acompañas.... me abrazas... Y me dejas esperando que él venga a recogerme para pasar juntos una tarde de amor, la tarde de amor que vine a tener?

Podría ser...

21.4.06

La importancia de llamarse Lucía

"Lucía: Resplandeciente.

Cuando pienso en tí, en tu nombre, en todo lo que me evoca, mi cuerpo vuelve a cobrar vida.

A veces, desde el rincón de mi habitación en el que siempre me siento a pensarte, imagino que me miras, con la luz que siempre tienen tus ojos, con la chispita que me contagias. Sí, esa misma que también utilizas cuando me besas, cuando con tu lengua recorres cada centímetro de mi cuerpo, cuando sumisa obedeces, cuando guerrera me atacas.

Cada noche que pasamos juntos la guardo en el rincón del corazón y la pasión más profundo.

Lucía, haces que cada día que sumo a mis años sea rejuvenecer. Haces que cada vez que estamos juntos me olvide de todas las rutinas que acechan mi vida.

Amarte es un gustazo: amarte, follarte, penetrarte, comerte, chuparte, sentirte.... es lo que me da fuerzas para seguir adelante.

Piensas que eso no es nada, que yo te doy mucho más, pero te equivocas Lucía, jamás podré compensar lo que me das. Y cada día me hago más fuerte para poder hacerlo"

Eres mi Lucía, y sólo en tus pechos desnudos encuentro lo que siempre me ha faltado"

Cuando me acuesto melancólica, leo su carta, y sé por qué escribo.

20.4.06

Blanco



Veo blancos...
Y los blancos siempre son el símbolo de la pureza.
Veo las blancas sábanas, los blancos visillos, la blanca luz de la mesita de noche.
Veo blancos...

Seré pura para tí esta noche, seré la única, seré tuya, seré siempre...

Seré tu blanca Lucía.

19.4.06

De nuevo

De nuevo volveré a provocarte.
No estaba planeado, pero tú lo has querido.
Volveré a mirarte con esa cara que te vuelve loco.
Volveré a rozar con mis dedos tus labios sedientos.
Me mirarás, de nuevo, con fuego en los ojos.
Y sé que no podrás esperar a la cena.
No tendrás palabras, como la última vez.
Se te secará la boca, como siempre te ha pasado.
En tu mente sólo existirá un pensamiento: poseerme.
Y qué hacer cuando yo he sido la que he provocado tu deseo?:
Dejarte que creas que eres tú el que hace.
Y dejarte hacer.

Dejaré que me hagas lo que deseas hacerme.
Dejaré que me digas todo lo que quieras decirme.
Dejaré que me utilices como sueñas utilizarme.
Te dejaré hacerlo todo. Te dejaré besarme todo.
Te dejaré lamerme todo.Te dejaré penetrarme toda.
Eres mi capricho: y yo siempre consigo lo que quiero.

Pero pensarás que has sido tú, y me encanta que lo pienses.


Me encanta que ellos crean que tienen el poder, aunque ....

18.4.06

Bebiendo de ti

No importa que hoy no estés aquí, conmigo, empapando mi cama con tu sudor.
No importa, porque aún así, estando tú tan lejos, puedo beber de tus labios, de tu piel, con sólo un suspiro al otro lado del teléfono.
No hace falta que digas nada, mis pezones cobran vida propia al escuchar tu voz, toda mi piel se eriza tan solo de sentirte al otro lado.
Y cuando hablas... hablas de lo que nos gusta, de lo que vas a hacerme, de lo que harías si estuvieras aquí.

Me ordenas, te obedezco, cruzo mis piernas, humedezco mis labios, cierro los ojos.
Sólo existes tú, solo existo yo, sólo existimos. Y existimos para bebernos, aunque estemos lejos.
Bebo tus palabras, y con tus palabras me empapo.
Bebo tus suspiros, y con tus suspiros me excito.

Te imagino entre mis piernas.
Te imagino sobre mis pechos.
Te imagino recostado en mi espalda, empujando.
No importa que no estés, puedo sentir tus embestidas.
No importa que no duermas a mi lado, porque siento tu polla dentro de mi.
Alternando de un agujero a otro, para darme más placer.

No hace falta que te muevas, yo me muevo por tí.
Y cuando ya no podemos más... suspiramos al unísono, y eso sólo significa una cosa:
Somos uno.

17.4.06

Lo hice

He dado el paso, y todavía siento estremecerse mi cuerpo.
No pensé que sería tan fácil y a la vez tan complicado darlo.
Pero anoche lo hice, aunque no estaba en situación para tomar decisiones meditadas, me salió espontáneo, y lo hice.
Lo hice, lo hice.
No sé cuántas veces había pensado en ello, supongo que las mismas en las que finalmente me eché para atrás.
Pero ayer lo hice.
Me siento fuerte en la distancia, me siento orgullosa y capaz de todo.
Ayer lo hice.
Lo hice, lo hice.


Y hoy vuelvo a tí, vuelvo a besarte, a recorrer tu cuerpo con mi lengua, a mojar con mi boca cada centímetro de tu piel, a hacer un masaje con mis pechos en tu espalda, a acariciar con mis dedos tus labios y con mis manos tu polla, sabiéndola mía.
Hoy vuelvo a tí, vuelvo a escuchar que me amas, vuelvo a subirme encima de tí y a poder estar así horas, mirándote a los ojos y relamiéndome.
Vuelvo a dejarte que me ates a tu cama de espaldas para tenerme a tu antojo.
Para correrte en mi culo, o encima de mi espalda.
Vuelvo a estar a tus expensas... para TODO.
Hoy vuelvo a recitar el poema de tu sexo, la canción de tu deseo, la saeta de nuestra pasión.
Hoy vuelvo a tí porque tú siempre me obligas hacer lo que más deseo:
Ser tuya, pero sobre todo, ser mía.

16.4.06

Dimelo

.... Lo estoy deseando....


(Y lo sabes)

14.4.06

Mi Jefe

Hace muchos años tuve un jefe que aunque no era especialmente atractivo ni guapo, me ponía muy cachonda.
Siempre tuvimos una relación especial, yo era la más joven de una empresa donde el más mayor era él y sólo nos llevabamos 17 años.
Solíamos bromear mucho y él nunca se cortaba en hablar de sexo conmigo, y yo nunca me cortaba en pagarle con la misma moneda. y sé que él lo hacía para provocar que yo me cortara, pero nunca lo consiguió.
Además creo que en él se cumplía el refrán de "perro ladrador..."
Nunca pasó nada entre nosotros. Nunca.
Pero aún hoy, después de tantos años sigo teniendo sueños eróticos con el jefe, sigo poniéndome cachonda al imaginarme a sus expensas en la mesa de su despacho.
Al imaginarme debajo de su mesa haciendole una mamada espectacular, al imaginarme su cara viendome en minifalda sentada frente a él con las piernas abiertas.

Todavía no sé qué le vi, pero cada vez que sale en el periódico cuando le hacen alguna entrevista sé que tenía que haber pasado algo.

Ufff... mi espinita clavada: Que mi JEFE me la clavara.

12.4.06

Ni contigo... ni sin ti



Y qué más da?

Discutimos y nos odiamos. Nos insultamos, nos miramos con odio, nos hacemos daño con las palabras, llegamos a ser muy crueles el uno con el otro, nos despedimos mil veces... Siempre lo mismo...Para después acabar la discusión con los instintos a flor de piel y entre lágrimas secas de la rabia comernos, devorarnos, mordernos, lamernos, agarrarnos fuerte, follarnos como locos. Por mucho que discutamos nos deseamos de manera animal.

Y es que... ni contigo ni sin tí tienen mis males remedio.

Que tengais unas buenas Vacaciones a Todos/as!

8.4.06

Chispas

Me enciende una mirada lasciva, seria, profunda.

Me enciende que entreabras la boca como para decirme algo y cuando esté esperando tus palabras, saques la punta de la lengua para humedecerte los labios.

Me enciende vestirme como una puta para ti y que al verme me digas que si la cena la dejamos para otro dia mientras me agarras el culo fuerte guiandome hacia tu coche.

Me enciende que no esperes a estar en casa para provocarme.

Me enciende que en el ascensor me ordenes no tocarte para derretirme todavia más.

Me enciende no llegar a la cama y hacerlo en el recibidor.

Me enciende seguir en el pasillo.

Me enciende cuando me miras como si jamás hubieras visto una mujer desnuda.

Me enciende que me pidas lo que no le pides a ninguna otra.

Me enciende acabar con los labios hinchados de tanto lamerte, con los pezones algo amoratados de sentir tus mordiscos, los pechos doloridos de tenerme boca abajo, el pelo alborotado después de que me lo hayas estirado tres veces.

Me enciende quedarme dormida y saber que no dejas de mirarme mientras duermo.

Me enciende despertarme con tus manos abrazando mis pechos y tus labios rozando mi nuca.

Me enciendes.


(me gustaría saber qué os enciende a vosotros.... y a vosotras)

6.4.06

Decisiones

Hoy me toca a mí.
Y decido que me quedo contigo.
Aunque nadie lo entienda.
Me quedo contigo.

5.4.06

Si me dejas...

Si me dejas, esta noche apareceré en tu casa.

No llevaré encima más que el abrigo negro largo que tú me regalaste.

Si me dejas, utilizaré la copia de la llave que nunca me pediste que te devolviera.

Si me dejas, entraré sigilosa por la puerta, y caminaré con tiento hacia tu habitación.

Has cambiado muchas cosas desde que no vengo. Pero sigue siendo en esencia tal cual la dejé.

Te encontraré dormido, hace calor, estás desnudo y destapado.

Si me dejas me quitaré el abrigo. Lo dejaré en el sillón que siempre has tenido al lado de la cama.

Si me dejas rozaré con mis uñas tu espalda, acercaré mi boca a tus nalgas, y las recorreré con mi lengua.

Si me dejas me sentaré entre tus piernas y rozaré con mi coño mojado tu culo, hasta que te despiertes.

Si me dejas, no me iré de allí hasta que me hayas arrancado gritos de loba.

Si me dejas, querré irme llena de tu leche en todos mis agujeros.

Si me dejas, me seguirán reteniendo tus fuerzas.

4.4.06

No me tientes

No me pongas la miel en los labios, por favor.
No me digas lo que quieres hacerme.
No me comentes lo que pretendes de mi.

No, no lo hagas. Seamos lo que somos. Simples amantes de palabra.
Quiza no lo entiendas, pero no podemos ser más.

Pero no me tientes.
No me digas que vas a venir a probar mis labios.
No me cuentes las noches que pasas imaginando que me penetras contra la pared.
No me susurres que tu polla está tan dura que ni con una paja se te ablanda.
No me mires así, no podemos ser más.

Y deja de explicarme cómo me tocarías.
Y deja de hablarme con las palabras que sabes que me excitan.
No me detalles lo salvaje que me lo harías.
Deja de recitarme dónde te correrias....

No me nombres. No podemos ser más.

2.4.06

Pertenecerte

Ayer, sentada en la cama, mirándo cómo me mirabas fuí consciente de que te pertenezco.
Que puede ser que además de tí haya otros hombres, pero sin duda, sólo pertenezco a uno: Tú.

Y no te pertenezco por un simple capricho del destino.
Te pertenezco porque me tienes atada a tí.
Me atan tus brazos, me ata tu boca, me atan tus caricias, me ata tu polla.
Me ata tu mirada: profunda, inmensa.
Me ata tu amor.

Y sé, y los dos sabemos, que jugar no es incompatible con nosotros. Tú juegas con ella, no sé si por costumbre o por placer, pero lo haces. Y sabes perfectamente que yo juego con otros.
Que cuando no estás busco otros cuerpos, donde desatar el volcán de mi sexo.
Que si tú no puedes estar ahí hay otros que están, y me sacian.

Pero tú sabes que te pertenezco, y no podré dejar de hacerlo nunca.
Te pertenezco por un gesto, por un beso...
Te pertenezo por cómo haces que me corra con tu lengua.
Te pertenezco y sabes recompensarlo SIEMPRE.
Nadie me mira como tu, nadie me regala un desayuno en la cama como lo haces tu.
Nadie como tú agita todo mi cuerpo, me hace temblar en cada orgasmo, como si me estuviera muriendo del placer.

Te pertenezco, y da igual lo que digan.
Y si esta noche me dejas, volveré a fantasear con él, que me sigue provocando, y me encanta entrar en su juego. Y si esta noche me dejas, lamere todo su cuerpo, y le miraré con deseo.
Sé que me lo permites, porque sabes que aunque le deseo... jamás le perteneceré.



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