Pero nada más
Noche cerrada, vestida de negro, tacones, ajustada, pendientes más luminosos.Entro por la puerta, me ves.
Clavas tus ojos en los míos, me miras serio, tu mirada me desnuda.
Siempre sonrío, y me sigues a dónde voy.
Subo al primer piso, camino hacia la barra y siento tus ojos cómo van detrás de mi.
Pido la primera copa, el camarero me sonríe, siento tu mano en mi espalda.
Me giro. No apartas tu mirada, yo la mantengo.
Me pongo un cigarro en los labios, encuentras fuego y lo enciendes, sin vacilar.
Cojo mi copa, bebo, fumo, bebo...
Te esquivo, y vuelvo al lugar que han ocupado mis amigas.
Bailo, no dejas de mirarme.
Te acercas, me rozas, me besas el cuello. Me aparto.
Te pasas toda la noche así.
Lega la hora de irte, me lo dices al oído:
-"En un cuarto de hora te espero en la puerta"
Te vas.
Me despido de mis amigas.
Bajo dos pisos, ahí estás. Pago mi consumición, que se abona a la salida. Dejo que me cojas de la cintura. Bajas tu mano, agarras fuerte mi culo, me llevas hacia tu coche.
-"¿Dónde vamos?"

Me gusta pasear mi lengua por tus labios, me gusta oir tu respiración entrecortada.
Me gusta que me agarres del pelo y me lo estires mientras colocas mi cara en la postura más cómoda para besarme. Me gusta que muerdas mi labio inferior mientras yo palpo tu lengua con la mía. Me gusta que me metas dos de tus dedos en mi boca mientras me miras lujurioso y perverso. Me gusta que quieras comerte mi lengua y casi tragártela.
Me gustan los besos que me ofrecen tus labios cortos y espesos..
Me gustan tus besos.
- Gracias por traerme a casa.
Me gustan tus besos, pero nada más. Buenas noches.

































