Lo que es mío
Lo que es mío es tu mirada, que se clava en mis retinas y me traslada a aquellos lugares que tienen magia para nosotros.Lo que es mío son tus palabras, que no se las lleva el viento, que quedan que permanecen, que recuerdo, que vivo.
Lo que es mío es tu deseo, tan ardiente, tan salvaje, tan dulce.
El deseo que me envuelve cada día y cada noche para llevarme a ese paraíso prohibido que siempre visitamos.
Lo que es mío es tu voluntad, la voluntad que te hace fuerte para seguir con esto, para amarme, para poseerme, para adentrarte en lo más profundo.
Lo que es mío son tus ojos, reflejados en un espejo, observando, disfrutando de verme desnuda, a tu merced, a tu antojo, a tus órdenes.
Lo que es mío es tu cuerpo, un manantial que se vacía cuando te adentras en mí y te mueves, siempre rítmico, siempre dulce, pese a ser fuerte y a veces duro.
Lo que es mío es la sensación de sentirme llena de tí, cuando tú estás encima, cuando me aplastan tus brazos, cuando me sujetas fuerte, cuendo me lames la cara y me susurras al oído lo que haría ruborizarse a cualquiera.
Lo que es mío son tus dedos y tu boca, cuando estiras mis pezones, cuando ves en mi cara una mueca entre el dolor y el placer, y no cesas, y no cedes, y sigues, y me miras, y me aprietas contra tí, y me chupas, y te tensas y me haces sentarme encima de tí, y no paras y te cabalgo, y te veo disfrutar, y me excito más, y no aguanto, y no aguanto...
Lo que es mío es entregarme con mi boca a adorarte, con mi lengua, recorriendo con devoción tu deseo, mi placer, mirarte hasta notar la dureza previa a la descarga de tu ser dentro de mí, empapándome, rebosante, caliente, espesa...
Lo que es mío... es ser tuya.



































