30.5.06

Lo que es mío

Lo que es mío es tu mirada, que se clava en mis retinas y me traslada a aquellos lugares que tienen magia para nosotros.

Lo que es mío son tus palabras, que no se las lleva el viento, que quedan que permanecen, que recuerdo, que vivo.

Lo que es mío es tu deseo, tan ardiente, tan salvaje, tan dulce.
El deseo que me envuelve cada día y cada noche para llevarme a ese paraíso prohibido que siempre visitamos.

Lo que es mío es tu voluntad, la voluntad que te hace fuerte para seguir con esto, para amarme, para poseerme, para adentrarte en lo más profundo.

Lo que es mío son tus ojos, reflejados en un espejo, observando, disfrutando de verme desnuda, a tu merced, a tu antojo, a tus órdenes.

Lo que es mío es tu cuerpo, un manantial que se vacía cuando te adentras en mí y te mueves, siempre rítmico, siempre dulce, pese a ser fuerte y a veces duro.

Lo que es mío es la sensación de sentirme llena de tí, cuando tú estás encima, cuando me aplastan tus brazos, cuando me sujetas fuerte, cuendo me lames la cara y me susurras al oído lo que haría ruborizarse a cualquiera.

Lo que es mío son tus dedos y tu boca, cuando estiras mis pezones, cuando ves en mi cara una mueca entre el dolor y el placer, y no cesas, y no cedes, y sigues, y me miras, y me aprietas contra tí, y me chupas, y te tensas y me haces sentarme encima de tí, y no paras y te cabalgo, y te veo disfrutar, y me excito más, y no aguanto, y no aguanto...

Lo que es mío es entregarme con mi boca a adorarte, con mi lengua, recorriendo con devoción tu deseo, mi placer, mirarte hasta notar la dureza previa a la descarga de tu ser dentro de mí, empapándome, rebosante, caliente, espesa...

Lo que es mío... es ser tuya.

28.5.06

Cuba Bella muy frío

Todavía era pronto. Decidí salir sola a tomar una copa, hace años que no lo hago.
No quería arreglarme mucho, pero, inevitablemente lo hice, me siento guapa, y quería estarlo aún más esta noche.
Había escuchado hablar a un par de amigos de un local poco concurrido, con música cubana tranquila al que llegué en mi coche sin prácticamente dar vueltas para poder aparcar.

En la puerta una preciosa chica morena me cede el paso. Extraño pero encantador.

Está bastante oscuro, al fondo la barra, iluminada con lámparas de cristales de colores, y un par de camareros con traje muy jóvenes y morenos, me recuerda a un rincón precioso de La Habana.
Me encanta la decoración del local.
Me acomodo en un lado de la barra, pido un Cuba Bella muy frío y mientras lo saboreo cierro los ojos haciendo mía la música. Qué recuerdos.

No puedo evitarlo: canto, canturreo; me encanta la música cubana, no puedo quedarme sentada, me levanto, retiro el taburete, bailo lentamente, me muevo, me excita mucho la música. Un camarero me mira aprobando mi baile, le sonrío, me está calentando. Separo un poco mis piernas, la humedad se está apoderando de mí. El camarero me sigue mirando, apoya su cabeza en su brazo apoyado en la barra, me estoy poniendo muy cachonda. La música continúa, pero ya no la escucho, sólo bailo....

Cesa la música un momento, eso sí lo he notado.
Necesito ir al cuarto de baño. Miro el reloj: las diez y cuarto.

Tengo las braguitas empapadas, los recuerdos se han agolpado en mi cabeza y me han hecho perder la noción de todo. Voy incómoda, y esta noche eso no me vale.
Me las quito.

Salgo del cuarto de baño.

Mientras voy hacia la barra me doy cuenta de que mi taburete está ocupado. Me acerco, recojo mi copa, pero una mano me impide llevármela a los labios.

Me giro nerviosa.

Sonríes, Sonrío...

- Estás preciosa esta noche.
-Gracias.
- ¿Llevas aquí mucho rato?
- El suficiente como para saber lo que quiero esta noche de tí.

27.5.06

Si tú me miras


¿Qué ves?

25.5.06

Desnuda


Sólo he recibido un sms diciendome: "Espérame en tu casa, perrita".

No sé cuándo llegarás, tampoco es eso lo que mas me importa. Pues sé que cuando llegues el tiempo se parará para nosotros dos.

Me preparo, me ducho, me unto crema por todo mi cuerpo, y me recreo en mi coñito y mi culito, deseosos de ti. He pensado recibirte en ropa interior, o con una bata de raso, esa que me regalaste la última vez... pero no. Esta vez será diferente: Quiero recibirte desnuda.

Llamarás a la puerta, lo sé, porque aunque tienes llave, te gusta que deje lo que estoy haciendo para recibirte.
Acudiré despacio, con esas sandalias de tacón que tanto te gustan, y abriré despacio la puerta.

Sé que me mirarás a los ojos, entrarás lentamente. Cerrarás tras de tí la puerta. Y no hará falta que digas nada.

Deseo besarte, pasear mi lengua por tu cara y dejarte impregnado de las ganas que tengo de ser de tí y para tí. Pero esta vez no me arrodillaré, no. Debes ser tú el que actúe. Y yo, como cada día, te lo pondré en bandeja.

24.5.06

No basta

¿Cómo ama una mujer a un hombre?
Me pidió que no le dejara nunca.
Ésa era una promesa que no podia cumplir: No sabia cómo amarle.
Lo único que sabia era follar,
y no basta con follar, no es suficiente.






(Diario íntimo, 3)

23.5.06

Déjame sueltas las manos

Déjame sueltas las manos
y el corazón, déjame libre!
Deja que mis dedos corran
por los caminos de tu cuerpo.
La pasión -sangre, fuego, besos-
me incendia a llamaradas trémulas.
Ay, tu no sabes lo que es esto!

Es la tempestad de mis sentidos
doblegando la selva sensible de mis nervios.
Es la carne que grita con sus ardientes lenguas!
Es el incendio!
Y está aquí, mujer, como un madero intacto
ahora que vuela toda mi vida hecha cenizas
hacia tu cuerpo lleno, como la noche, de astros!
Déjame libres las manos
y el corazón, déjame libre!
Yo sólo te deseo, yo sólo te deseo!
No es amor, es deseo que se agosta y se extingue,
es precipitación de furias,acercamiento de lo imposible,
pero estás tú,
estás para dármelo todo,
y a darme lo que tienes a la tierra viniste-
como yo para contenerte,
y desearte,
y recibirte!



... (Pablo Neruda)

20.5.06

Tuya


Siempre.

Sabes que no miento.
Siempre. Para siempre.
Deseo ser tuya para siempre.

No sé si debería rogarlo, pedirlo, o esperar a que lo hagas tú.



Pero, ¿Cómo debería esperarlo?:

-Arrodillada, mientras mi boca saborea tu polla ayudada por tu mano en mi nuca y mirándonos deseosos de más?

- Tumbada boca abajo, mientras tu peso me ahoga y te clavas una vez más en mí sin pedir permiso?

- A cuatro patas mientras me sujetas del pelo y tiras de él para llegar donde nadie ha llegado?

- Sentada encima de tu cara mientras me agarro al cabezal de la cama porque siento que me voy a correr irremediablemente?

- Sobre tus rodillas mientras me castigas por haber sido mala?

- Acurrucada en tu pecho esperando que vuelvas a mirarme con esos ojos llenos de pasión que me piden entrega?

Siempre Tuya.

18.5.06

Idiota

Me avisaste tantas veces...
Me lo dijiste tantas veces...

Pero me conoces, y sabías perfectamente que no escuchaba, que en mi mente sólo había una cosa: Nuestro amor. Y que con eso bastaba. Pero no fué así.

Porque el Amor no es suficiente para emprender un camino.
Y el sexo no es suficiente para alimentar ese camino cada día.
Y los te quiero se quedan cortos cuando de vivir se trata.

Y ese día, en aquella habitación de hotel, hablamos claro. Por primera vez en mucho tiempo. Tu querías lo que yo no podía darte, y yo quería lo que tú a mi tampoco podías entregarme.

Ya estaba todo hablado. Nos miramos fijamente, encogidos de hombros. Pensé en recoger mi maleta rápida y marcharme para siempre. Pero no podía hacerlo. No se puede dejar de amar a una persona por una conversación de 30 minutos intensos. Así que respiré hondo, me levanté, te cogí de la mano y te llevé a la cama.

- ¿Qué quieres hacer Lucía?
- Tumbarme a tu lado.

- Sabes que te quiero.
- Sí, lo sé. Ven conmigo.

Tumbados nos miramos. Seguíamos amándonos, pero a los dos el mundo se nos acababa de caer a los pies.

Tumbados nos besamos, como si fuera la última vez, devorándonos, mordiéndonos la boca. Cerré los ojos. No podía mirar a la cara el fín.

Por última vez me atreví a abrir los ojos. Y ví los tuyos inyectados en sangre: querías más, me lo pedías sin hablar. Por favor...

Me tumbé boca abajo, abrí mis piernas, me toqué, chupé mis dedos, introduje uno, luego otro. Y te dije: Por favor, hazlo, sabes que lo deseo. Nos estábamos rogando mutuamente.

Y aceptaste mi súplica, pero cuando fuiste a entrar, una punzada de dolor me atravesó todo el cuerpo. No recordaba que doliera tanto, desde que estábamos juntos nunca me había dolido.

Y lloré, como una niña en tus brazos. Y me besabas, como un padre cuando su hija se ha caido en el parque.

Y supe que me amabas, y que quería estar contigo. Y te dije: por favor, sigue, ya estoy relajada.

Y tan relajada me conciencié a estar, que pudiste penetrarme de una sóla vez, y levantarme, y hacérmelo contra la pared, y en el baño, y en el sofá, y al borde de la cama... sin que pudieras salirte de mi culito.

Me relajé porque aún te quiero.

-¿Todavía?
- Siempre.



Escuchando... Idiota- Nena Daconte

17.5.06

Ellas... y Yo

- No me comprende, no entiende lo que le digo, porque no hace por darme la razón.
- Si yo sólo necesito que...
- Si yo solo le pido que...
- Tiene que entender que yo no estaba para fiestas...
- Me parece increíble que aún así quisiera tener sexo conmigo.
- Pero si lo acabo de conocer!
- En serio, Lucia? Tú que eres más liberal, que no te cortas.
- Yo no, además ahora ya que pensamos en vivir juntos...
- Es normal, pensar en niños.
- Pues ahora ya sólo los sabados.
- Estamos cansados después del trabajo.
- La convivencia lo mata todo.
- Y se va con sus amigos de fiesta, y cuando vuelve a las tantas quiere echar un polvo!!! increíble.
- Hay veces que te envidio Lucía, tú no tienes estos problemas.
...
Son ellas
....

Y yo, que siempre las escucho con atención, les propongo que hagan cosas nuevas, que no se cierren, que les sorprendan, que hagan alguna de esas locuras de las que con 20 años estaban dispuestas a hacer por el chico que les gustaba.
Que cuando él vuelva de fiesta con sus amigos, ellas suelten toda su furia por las horas de llegada cabalgandolos como amazonas, y ellos, se quedaran dormidos y felices.
Que cuando llegue él de trabajar le esperan ansiosas de comerlo, de besarlo, de follarlo, de tenerlo dentro...
Que no esperen al sábado.
Que le miren con ojos de perrita viciosa, que innoven.
Que compren juguetes, que se vistan sexys.
Que disfruten, que ellas no tienen que buscarlo, lo tienen en casa...



Pero ellas, son ellas...

Y yo, soy yo...

16.5.06

Ésa vez

No estoy enganchada al peligro o enganchada al sexo
y nadie me metió mano cuando era una niña
pero, en ocasiones, no veo si algo es seguro hasta que pierdo el control.

De rodillas, la primera vez, recuerdo haber tenido todo ese pelo en mi boca..
no creí que se sentiría asi.
Y aquel chico siguio machacándosela en mi cara diciendo "por favor, por favor, por favor"...
;) parecía una chica.

No sabia si debía cerrar los ojos o mantenerlos abiertos pero...
todo sucedió muy deprisa.
Mire hacia arriba y ví su cabeza tambaleándose
y supe que era feliz, porque repetía mi nombre:
Lucía, Lucía, Lucía...
y aflojó la mano que me cogía por la nuca.

y sabes qué hice?

Me levanté y eché a correr
Es lo que pensé que debia hacer.
Simplemente corrí, corrí y corrí y seguí corriendo muy deprisa:
por lo que acababa de hacer me ardía el corazón.
Mi corazón era como cuando te acabas de torcer un músculo.

(Diario íntimo, 2)


Groutxo, el anterior post no tiene continuación... imagínatela ;)

15.5.06

Está al llegar

He visto cómo el placer toca una polla,
y hace que un tio parezca que no va a volver nunca.
El placer le atraviesa por completo.

Sé como follar y como conseguir lo que quiero
pero mi placer nunca brota del todo,
incluso cuando llego al éxtasis hay partes que siguen atrapadas dentro.

Es como como si el placer me agarrara el estómago revolviéndolo por dentro.

Necesito sentir como nunca he sentido.

Pero no hay nada como esa sensación de saber...
de esperar, sabiendo que viene.
Está al llegar
Está al llegar...


(Diario íntimo, 1)

14.5.06

Fóllame el corazón

Haz que tus manos me dibujen en tus sábanas.
Siempre quisiste hacerlo.
Construye a nuestro alrededor un paraíso de sensaciones distintas y dulces sabores.
Insinúame lo que pretendes y poco a poco aprenderé a complacer tus deseos.
Penétrame con dulzura y con mis manos te marcaré el ritmo.
Violéntame con tus caricias, hazme reir, disfrútame, ordéname.
Siento que un rayo de luna ilumina mi vientre, hinchado de tí, repleto de tus fluidos.

Déjame hacer, déjame revivir otra vez desde abajo, dejame moverme un poquito más rápido.
Bésame, pasea tu lengua por donde perdí la pureza que hoy me viste en tus brazos.
Fóllame el corazón y córrete en mis pensamientos.
Clávate con pasión en mis sueños.
Disfrázate de garganta para beberte mis jugos.

Agarra mi pelo y estíralo con fuerza.
Métete hasta donde nadie pudo meterse.
Fóllame el corazón y, por favor: córrete dentro.

13.5.06

Encuentros... Principios...


Ya hace … cuánto? 6 meses? Si, 6 meses desde nuestro primer encuentro. Yo había escuchado mucho hablar de ti, incluso había visto fotos tuyas desperdigadas en alguna estantería.Aquella noche nos tropezamos en nuestro local, el de siempre. Nos miramos y supimos que éramos nosotros, no hizo falta ni presentarnos. Tan sólo un mutuo: “Eres tú, verdad?”

En cambio, contigo no fue tan espontáneo, porque sé que me buscabas. Ésa vez me perseguiste por las calles de madrugada, hasta que llamaste mi atención, y acabé en tu casa soportando tus miradas desnudándome… miradas que se convirtieron en manos, en besos, en arañazos… maravillosos.

Me gustan los aeropuertos, pero me desconciertan bastante. Quizá por mis ansias curiosas. Ése día reconozco que estaba bastante nerviosa, al fin y al cabo los años no pasan en balde…
Levanté la cabeza del plano de metro y te ví, no me preguntes por qué, pero corrí a abrazarte y a besarte como si supiera exactamente lo que necesitabas. Ni siquiera hablamos, necesitaba comerte, necesitaba entregarme a ti, y en un rincón escondido hicimos lo que llevábamos deseando hacer años…

Y a tí, cariño, a ti te busqué yo. Provoqué hasta tu última mirada perdida… y te llevé a mi terreno, y allí fuiste tú quien tomaste las riendas. Y con ellas me ataste a la cama. Y no me desataste hasta dejarme derrotada por tus embestidas salvajes.

Tú me escuchabas atento, y a medida que yo te iba contando, tus manos me rozaban más rápido, más profundamente, tu boca se acercaba más a mi oído, y empezaste a susurrarme lo que deseabas hacerme… en ese momento me rendí, toda la humedad de la garganta pasó a otro lugar, ya no pude acertar a decir ni una palabra, y tú me llevaste dónde nunca había estado y miré y comí, y palpé, y lamí todo lo que necesitaba… y tú.. tú… te llevaste lo más preciado.

Principios de los finales más apoteósicos…

11.5.06

Repasos

Un buen repaso es lo que a mi me hacia falta.
Y lo he tenido.
Durante unos meses he sido repasada por tus manos, por tus dedos, por tu boca, por tu lengua.
He sentido en mi espalda tu peso, he sentido cómo me apretabas los pechos queriendo hacer todavía más fuerza para entrar todavía más dentro.

Un repaso rápido o lento, o más rápido, o un poquito más lento.
Un repaso superior e inferior.. Un repaso pausado, dulce, o salvaje.

Repasos que me sirvieron para estudiar tan metodicamente tus gestos, tus movimientos, tus caricias, tus besos, tus miradas... que ahora con sólo cerrar los ojos puedo revivir esos momentos.
Si me escapo otra vez a ese hotel de carretera puedo recordar cada palabra en cada punto kilométrico.

Si paseo por esa calle estrechita del centro puedo recordar en qué esquina nos dimos ese abrazo eterno mientras nuestras lenguas buscaban nuestras bocas, tu cuello, mi mejilla, tus labios... mi cabello recogido entre tus manos. Esa esquina, esa esquina donde casi me clavas contra la pared con ese bulto duro y caliente que tenías...

Si me asomo a ese restaurante de toda la vida, en Santa Ana, te veo sonriendo maliciosamente mientras me como unos espárragos y te miro fijamente.

Si disfruto en la casa del libro puedo verte cogiendome fuerte de la mano hacia un rincón escondido para comerme la boca.

Si cierro los ojos puedo ver esa buhardilla en pleno centro de madrid donde además de cerezas y fresas estábamos nosotros, acostados frente a la ventana, comiendonos, besándonos, rebañándonos, gozándonos, moviéndonos como animales...

Y al amanecer, mirando por la ventana... Repaso estos meses y quiero que vengan más.

10.5.06

El Guardián de mis Secretos

El guardian de mis secretos me espera todas las noches.
Me saluda, cariñoso y, con tiento, espera a que me confiese...
El guardián de mis secretos siempre lee atentamente.
A veces intuye entre lineas lo que yo quiero mostrarle.

El guardián de mis secretos me sonríe y me pide que sonría siempre.
Entre besos y nuevas revelaciones el guardián de mis secretos me insinúa maldades.
Yo sonrío... Y callo.

Y quizá callo porque desearía contarle mis secretos sentada sobre sus piernas, mirándole a los ojos, con esos "ojos de gata" que tanto le recuerdan... y le gustan. Mezclando lo que tengo de la una y de la otra, y batiéndolo al ritmo de mi galopar...
Quizá callo porque cuando me habla mi piel se vuelve sensible a cualquier roce, deseosa de encontrarlo entre mis sábanas, en lugar de mi ropa.
Quizá callo porque todo lo que me gusta le gustaría probarlo, y yo estaría encantada de que lo probara de mí y yo de él...

Es por eso que cuando mis secretos se terminen, seguiré inventándome otros. Porque sé que el último secreto que me guarde se lo susurraré al oído cuando se despierte esa mañana...

Felices secretos...


Escuchando... Aunque tú no lo sepas- Enrique Urquijo

8.5.06

Lo peor de todo...

Lo peor de todo no es volver a verte todos los días a la hora del aperitivo. Ni siquiera recordar tu cuerpo desnudo, tu tatuaje secreto, esa serpiente que parecía avanzar lentamente hacia tu sexo inflamado por el deseo, tu lencería de seda azul eléctrico acariciando tus pezones erectos, tus gemidos, tus miradas...

No. No es lo peor no poder hablar de esta oculta historia, ni tener que disimular delante de los amigos, ni estar obligado a bromear con tu marido de los resultados del domingo... como si yo no estuviera pensando en ese cuerpo que se supone suyo.

Ni lo es tampoco esa tensión interior que querrá reventar mi verga desde dentro cuando te agaches a recoger el tabaco de la máquina y las nalgas marquen dos superficies perfectamente curvas bajo tu ropa. Ni tampoco es lo peor intentar olvidar a que sabía esa cueva tuya llena de jugos armónicos o cómo intentabas atraer dentro de tu boca todo mi ser en un solo trago.

No. Lo peor de todo es que todo acabó, que parece no haber ocurrido nunca, que se va convirtiendo en recuerdo poco a poco y que quizás dentro de diez años nos riamos recordando que un día fuimos amantes. Y esa risa futura me hiela el alma hoy mismo, mientras te veo sonreír encima de las sábanas, diciéndome dulcemente que esta es la última vez.

(licencias de Jamás lo vas a saber)

7.5.06

Siempre estás

Aquí estás: como siempre.
Y porque estás, eres.
¿O porque eres, estás?

Siempre, siempre. Nunca fallas.
Haga sol, esté nublado, haga frío, calor.
Mi mente esté clara, o no.
Llore o ría. Siempre estás.

Siempre aunque no lo pida.
Y a veces prefiero que no estés.
Porque no quiero verte sufrir.
Bastante sufres ya, porque aunque no estés... SIEMPRE ESTÁS.



Feliz día a todas las madres. Y especialmente a la mía.

5.5.06

Entre copas

- Pensaba que no te acordarías.
- Nunca olvido lo que me gusta.
- Ni lo que me gusta a mí, por lo que veo: es mi vino favorito.
- Lo sé Lucía. Y lo busqué especialmente para tí.
- Qué cortés por tu parte!
- No es cortesía... He pensado mucho en tí.
.....
- Bueno, voy a ponerme cómoda, ves descorchando la botella.
En el segundo armario están las copas.
- Tranquila, yo me encargo, tú ponte todo lo cómoda que quieras...
- (desde mi habitación) ¿Y cómo ha ido tu viaje?
- Aburrido, como todos los viajes de trabajo. Con problemas de clientes, etc... ya sabes.
- (desde mi habitación) Pero a tí te gustan esas movidas, te dan vida.
- Pero preferiría otra clase de vida.

- Todos preferiríamos otra clase de vida.
- Waw Lucía, estás preciosa con esa camisola blanca.
- ¿Te gusta? La compré la semana pasada, hoy la estreno.
- Me encanta, lástima que no la vas a lucir mucho esta noche...
- No sigas por ahí encanto.
- ¿Por dónde quieres que sigamos entonces?
- ...
- No pongas esos ojos, Lucía, no me provoques.
- Chin chin?
- Chin chin: Por tí.
- Por NOSOTROS.

4.5.06

Cae la noche

Cae la noche en Madrid, me asomo a mi ventana y las últimas persianas de los comercios se cierran con un ruido ensordecedor.

Me siento a mirar por la ventana como cada noche. Apoyo mi cabeza en el cristal y mi aliento forma una nube espesa que desempaño con mi dedo índice.

Una mujer con la bolsa de la
compra anda corriendo hacia su casa.


Un chico con una carpeta va relajado, fumando se sienta en un banco y coge su móvil, parece que va a escribir un mensaje. No, ha llamado, ahora sonríe, se relaja y se acomoda en el banco a hablar.

En el otro lado de la calle una pareja se despide en un portal, con un beso eterno, no se despegan.
Ella le mira, y él le sonríe, ella, mete la llave a tientas en la puerta sin terminar sus labios la boca de él, no sé cómo lo ha logrado, sin ni siquiera mirar la cerradura, pero va abriendo la puerta, y se separan despacio, para cada uno volver a su casa.

Son las noches que me paso pegada a la ventana, haciendo dibujos en el cristal empañado e imaginando que ese coche que acaba de aparcar en la puerta eres tú que vienes a salvarme, a salvarme de esta soledad que lleva ya unos días acechándome...

Pi, Piii. Mensaje Recibido.

¿Puedo Subir?

Me desato el albornoz, y te espero desnuda en la puerta. Al abrirla, me abrazas, pierdo mis fuerzas, me desmontas.
Pegada a ti lanzo mi aliento al cristal de tus gafas, y al empañarlas, paso mi dedo por ellas, dibujando dos letras: T D

Te deseo...

2.5.06

Camino de mi misma II


Relajada como estoy, el agua está muy caliente, y mi cuerpo cede al calor, se dilatan todos mis poros, y el dulce olor de las rosas penetra en mi...

Cierro los ojos y me entrego a disfrutar de mi misma.
La música cada vez me acaricia mejor los oídos, me evade de la realidad fuera del agua, y como una autómata, mis manos acarician mis pechos, suaves, jabonosos, delicados.
Mis pezones reaccionan al momento, y agradecen las caricias, devolviendome una ola de relajación increíble...

Siguiente tema...


Escuchando... Arms of a Woman-Amos Lee

Y vuelvo, con mis pies, a abrir el agua caliente, el baño está completamente nebuloso, mi respiración agitada rompe el vapor...

Vuelvo a recostarme, vuelvo a cerrar mis ojos, y siento como tu cuerpo se acomoda en mi... "quiero regalarte algo", me dices. Coges mi mano, y la escondes en el lugar de mi que más deseas...

Mis dedos, temblorosos, buscan hasta encontrar el lugar donde te perdiste, rozan, acarician, penetran, suavemente... Mi otra mano acaricia mi vientre, agitadamente excitado, un dedo entra, luego dos, luego, combinados, con las piernas forzando mi subida, tengo cuatro dedos jugando conmigo misma, y soy incapaz de pararlos..

Se que ha llegado el momento, aprieto las piernas... y llegas, llegas, y me abrazas...

Estoy extasiada, el cd sigue sonando, pero ya no lo escucho...

El aroma de las rosas me sigue pareciendo exquisito.

1.5.06

Camino de mi misma

¿Cuántos son?
¿Dos, tres, cuatro días?
¿Cuándo vuelves?
12 de mayo, hasta entonces... sin ti, no?
Y entonces?
Siempre lo hago. Siempre que no estás.
Y cuando estás, lo hago contigo.

Me he preparado un baño. Mientras el agua caliente iba llenando la bañera las velas, de varios colores, iban cargando el ambiente. Sales, aceite, en esos packs de salón de belleza que tanto te gusta regalarme... Rosas, azahares... y las velas..

Bañera llena, espuma... me desnudo, en el espejo todavía puedo ver mi silueta, todavía el vapor no ha empañado la luna... me descalzo, y antes de introducirme dentro del agua, apago la luz, le doy al play... Y me relajo.


Escuchando... Let the Wind Carry Me- Joni Mitchell



Continuará...



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