31.7.06

Bailando en Malta

Ayer fuiste tú el que me trajiste de nuevo la luz:

"Nos veremos en septiembre princesa"

Mi corazón, mi mente y mi cuerpo se trasladaron a aquella noche mágica donde tus besos me hicieron olvidar por un momento que yo era de otro.

Pero ahora Él es el otro, y tú, quizá, puedas llegar a ser "Él"... no lo dudo, lo espero, lo deseo...
Porque en tus brazos me sentí volar, sobre tus piernas me sentí desfallecer, mientras estabas dentro de mi me sentí mujer, fuerte, sexy, cautivadora...

Adoré tus besos, lamí con pasión tus deseos...

Y estoy deseando que vuelva septiembre. Y regreses de Malta para bailarme de nuevo en la noche.

28.7.06

Mucho más

Tú fuiste mucho más que lo que he leido sobre ti.
Eres más de lo que cuentan, e incluso más de lo que tú mismo crees.

Sí, tu sonrisa es infinita, da paz, da vida, da amor. Todo el amor que todavía guardas aunque lo guardaras sólo para ella.

Te recuerdo, a pesar de que me castigas no escribiendome, mirandome entusiasmado con todo lo que en ese poquito tiempo nos mantenía unidos.

Te recuerdo besándome, pidiendome que me quedara contigo, que no me marchara nunca, y todavía hoy me lleno de felicidad.

Recuerdo algún regalito, algún libro, alguna letra, alguna música y una canción: Nuestra.

Te recuerdo recogiéndome a la salida del trabajo, siempre sonriendo, encantador, cariñoso.

Recuerdo tu pelo liso, suave, y como te encantaba que te lo acariciara.

Te recuerdo bailandome y abrazándome. Te recuerdo cantando, y yo riendo.

Te recuerdo preparandome un bocadillo de lo más peculiar, te recuerdo recogiendo las miguitas de mi pecho con la lengua.

Te recuerdo riendo conmigo, viendo una película, repitiendo los diálogos como si hubieramos escrito nosotros el guión.

Te recuerdo sobre mí en el sofá, metiendote hasta lo más profundo de mi cuerpo y hablandome.

Recuerdos tus besos, y recuerdo como te perdias lamiendome.
Recuerdo tus te quiero linda, tus te deseo princesa...

Recuerdo tu mano agarrando la mia con fuerza, corriendo hacia tu casa para amarnos sin tregua.

Es mucho más de lo que ella ha dicho. Eres más que unos ojos, más que un polvo, más que un sueño. Mucho más.

27.7.06

Aquí te siento

Decenas de segundos mágicos y excitantes pasean por mi mente arremolinados… debe ser el alcohol. Esta noche me he pasado.
Estoy en el coche tumbada a la luz de la luna. La cabeza me da vueltas, y en cada vuelta pasea delante de tus ojos, quietos, arrogantes, profundos, sinceros.
Estás de nuevo aquí, mirándome como hace unos días, pero esta vez me dices que me deseas.

No me dejas tocarte, no mientras siga vestida.
Estoy mareada, pero desabrocho mi blusa con la rapidez que me permiten mis torpes dedos.
Continuo con la falda que me cuesta bajarme al estar sentada. Te vuelvo a mirar. Tus ojos inquisidores me devuelven el relevo: no serás tú quien lo haga.

Acabo con la ropa interior, la dejo caer no sé donde, y vuelvo a tumbarme rendida en el asiento. Ahi estan tus ojos. No pestañeas. Me gusta que me mires así.

Cierro los ojos.

Y otra vez, otra vez, y otra, y otra.... Aquí te siento.


La Buena Amante

Debí hacerle más caso a Ella.

Amar sin pedir nada a cambio. Amar porque el amor es lo que nos mueve, lo que nos da vida, lo que nos hace felices.

El problema es que yo no soy Ella.
Soy Lucía, y para bien o para mal vivo y amo como amo...
Y al amar así te he pedido sin pedirte, te he exigido sin exigirte, y te he hecho sentirte mal sin decir una sóla palabra.

Has sentido que no me dabas lo que yo me merecía. Te mostré Todo de mí. No has sabido administrar lo que yo podía darte. Te lo entregué todo de golpe, y ese fue mi error.

Pero lo seguiría cometiendo eternamente. Porque, es verdad, la persona más importante de mi vida, la que me ayuda cada día a enfrentarme a todo, la que me hace sonreír, la que me hace llorar, la que me llena de orgullo, de paciencia, de amor, de ganas de vivir...

Soy yo misma.

26.7.06

Vueltas

Dicen que por mucha lluvia que caiga, por muchos desbordamientos que se produzcan en un río, al final, las aguas siempre vuelven a su cauce.
















Y supongo que mi vida ha sufrido durante estos meses un desbordamiento tal que a veces dudé que todo volviera a su principio natural.

En una ocasión, no hace mucho, llegué a hundirte tres fragatas, dos portaaviones y un bombardero, y fué en ese instante cuando pensaste que si yo había sido capaz de eso podría ser capaz de otras muchas cosas que tú necesitabas.

Pero después de la tempestad llega la calma, y en la calma te has dado cuenta que está tu felicidad.

Y yo pienso, ahora, después del temporal, que ha sido una tormenta maravillosa, y que allá donde estés no la olvidarás nunca, desde tu calma, desde tu quietud, desde tu sofá... Muchas noches recordarás que hubo un tiempo y un lugar donde una tormenta "pequeñaja" y arrasadora te llevó como un huracán hasta el cielo y luego te dejó en el lugar que necesitabas para seguir viviendo de la manera en la que tú siempre pretendiste vivir:

La paz.

21.7.06

Me voy


Marcho cuatro días a la desesperada búsqueda de... algo.

No sé el qué.

Pero me voy.

Quería daros las gracias a todos/as, de todo corazón.

Lucía

18.7.06

Que me dejes

Que me dejes significa que debo empezar una nueva vida.

Acostumbrarme a estar sin ti.

A no tenerte ni al telefono, ni en un mail, ni delante de mí ni en mi cama.

Que me dejes significa que he invertido mi tiempo en Nada.

Que me dejes significa que no signifiqué nada.

Que me dejes significa que eres un cobarde.

Que me dejes significa que yo tenía razón, las vacaciones no iban a sentarnos nada bien.

Que me dejes significa que ya puedes leer este blog al completo y darte cuenta de que aunque en mi corazón fueras el único no lo eras en mi coño.

Que me dejes significa que jamás vuelvas a vivir con la conciencia tranquila.

Me gustaría matarte.
Desgarrarte el corazón con las manos que antes te adoraban.

17.7.06

Números

"Diga?"

Así has descolgado mi llamada anónima.
Hace tiempo que no me atrevo a llamar, a preguntar....
No sé si cogerías el teléfono si vieras mi número en la pantalla.
Pero hoy has descolgado de nuevo.

Ese "Diga" ha retumbado en mis oídos como una música de otro mundo: Estás bien. O, al menos, sé que estás.

Quizá soy una cobarde por no haberte dado mi voz en ese instante y he colgado. Pero ese "diga" sigo oyéndolo en mi cabeza... y, todavía, en mi corazón.

Ese "Diga" antes era: "mi amor", "mi vida", "mi Lucy"... Ahora no sé si lo recordarás como lo hago yo.

Muchas noches esas palabras por teléfono eran las que empezaban con un: "quiero que te toques para mi", "ójala pudiera estar ahí contigo"... Pero ... Esas palabras dejaste de decirlas hace mucho tiempo.

Cada día marco tu número pero nunca me atrevía a llamar, hoy sí.Tengo ese número marcado a fuego en mi mente, no puedo quitármelo de la cabeza.Veinte, quizá treinta veces he querido borrarlo, pero soy incapaz.

Borrarlo significa borrarte de mí y no puedo, y no quiero.
Mi cuerpo se convulsiona al pensar sin tí.
No puedo.

Cada día marco tu número pero nunca me atrevía a llamar, hoy sí. Un número que me evoca, que me lleva... y pienso en los números que nos han unido tanto tiempo...


1 tu polla, tu corazón, tu cuerpo.
2 tus manos, tus ojos, tus piernas.
3 tus mails en mi correo.
4 las veces que al despertarte me besas.
5 nuestras noches.
6 meses de pasión.
7 días para encontrarte de nuevo ansioso de mí.
8 orgasmos de la última vez.
9 caricias por debajo de la mesa.
10 embestidas fuertes antes de correrte en mi culo.

No dejo de pensar en ése número... No dejo de pensar en las ganas que tengo de que lo grabes en mi cuerpo a fuego, tuyo, mío, nuestro.


Cada día marco tu número pero nunca me atrevía a llamar, hoy sí.

Y, ¿Para qué? para colgarte.

Para escuchar tu "diga" y no tener la valentía suficiente de decirte que, a pesar de tanto tiempo, todavía TE AMO.

13.7.06

El Poder

Siempre me ha atraido la sumisión, postrarme, saberme atada y unida en cuerpo y mente a ti. Unida a tu alma por uno hilo invisible de entrega inexplicablemente irrompible.
Vendida sin condiciones, rendida a tu voluntad sin poder hacer nada para remediarlo.
Manejable a tu antojo. Obediente, dócil...

Vencida, domada con tus artes de maestro, ceñida a tus deseos...

Y es por eso... que hoy te busco aquí y te encuentro en la música.



Escuchando... The Phantom of the Opera (A. Lloyd Webber)

12.7.06

Átame

Así quiero que me toques: Atada.

Sin poder ejercer movimientos, sin poder más que dejarme, dejarme ser tu medio y tu fin, tu objeto, tu objetivo... tu instrumento y tu placer.

Así quiero que me uses: Atada.

Incapaz de decir no, de rechazar, de cesar. Concentrada en ser tu puta, tu perra, tu ansia.

Quiero que te pierdas en mí, que fustigues mi deseo de ser yo la posesora y llegar a ser la poseída. Sin poder moverme, recibiendote, mojándome, corriéndome por ti.

Así quiero que me mires: Atada.

Sin poder quitar las cuerdas, sin poder zafarme lenta, sin querer hacerlo. Atada, mi fantasía y la tuya: Atada de pies y manos, con las piernas bien abiertas, para recibirte duro, salvaje, violento.

Sentir como me penetras mirándome con deseo. Sentir como me colocas a tu antojo, como quieras. Atada. Gritar que te amo, que me des más fuerte, que me llenes de tu leche caliente. Morderme los labios de rabia, de anhelos de besarte. Y que no lo hagas.

Atada, solo a ti, para ti y por ti.

Átame.

11.7.06

Silencio

En el silencio de la espera...
Aquí, donde no hay ruidos, ni risas, ni lamentos...

Aquí te siento.

Cierro los ojos, y despiertas en mi de nuevo, como un manantial vivo de aguas cristalinas.
Como un huracán fuerte que me empuja a excitarme.
Como una tormenta de nieve que me empapa..

Aquí te siento.

Sola, en silencio, lamiendome los dedos y esperando tu llegada. Ansiosa, nerviosa, dulcemente caliente. Te siento y sin tocar apenas tu efecto reside en mi. Me sofoca, me mueve, me agota. Dos gotas de sudor perlan mi cara, pero no puedo abrir los ojos, y mis dedos.... y mi boca se humedece, y con ella y con mi lengua te revivo, te recuerdo...

Aquí te siento.

Tumbada boca arriba, con una mano en el pecho y la otra... qué se yo! Perdida.
Perdida entre los labios que te pierden, deseando ser lengua y contorsionarme hasta sentir lo que sientes, lo que siento, lo que anhelo, lo que sueño...

Aquí te siento.

Acariciando mi piel dorada y arrebatando los escalofríos al aire, para metérmelos dentro, muy dentro, con fuerza, con rabia, con vicio, con pasión.

Aquí te siento.

Mi cabello se enreda de pensarte llegar, me muevo fuera de mi, más fuerte, más rápido, y tú... y tú...


Me matas.

10.7.06

Me hubiera gustado...

Quizá era el destino... por eso no volvimos a encontrarnos.
Demasiada gente, aunque cuando nos mirábamos estábamos solos.
Tus ojos... mmmm... me perdí en ellos tantas veces...

Me hubiera gustado decirte cuánto me gustaba que me miraras.
Me hubiera gustado besarte un poco más allá.
Me hubiera gustado mirarte mientras me abrazabas fuerte.
Me hubiera gustado... volver a Málaga contigo.

7.7.06

Manzanas

Dulces manzanas, adorables, redondas, sencillas y complejas a la vez.
Sensibles a sutiles caricias, certeras, irremediablemente variables por mis besos.

Suaves manzanas, que tensan mi lengua y la expanden ansiosa sobre su sabor infinito. Néctar que absorvo al morderlas. Natural paladeo su aroma, los sentidos se mezclan y se hacen sólo uno. Poderoso, mágico.

Dulces manzanas que siento a través de la tela: esperando, rozando, añorando...

Quitaté la ropa, hoy me recrearé besando las manzanas que son tus pechos.

6.7.06

Velas Rotas

Regresas a mi mente un día gris. Pensé que te había olvidado, pero... no.

Regresas a mi mente y hubiera preferido que siguieras en mi olvido.
Casi lo logré, casi lo logro, pero no.

Hoy regresas, regresas para marcharte al instante, y para siempre.
Regresas para recordarme esa noche, que hoy me parece perfecta, mágica, maravillosa. Increíble.

Velas rotas
.

Lentamente cruzaste la línea, en silencio, una mano en mi pierna, una mala película.
Hacía frío y buscabas mi piel, mi calor, mi sangre hirviente, mis besos calientes. Una caricia en el momento justo, un beso lascivo en la mejilla, largo hasta el cuello, apartaste mi cabello, agarraste mi mano y la llevaste...


Me duele recordarlo...

Velas rotas. No dejaste un recodo de mi piel sin besar, sin tocar, sin lamer. Silencioso, siempre. Tapabas mi boca, con tus besos suaves, con tus dedos largos y delgados, haciéndome llegar al cielo.

¿Estarás allí?...

Como un barco surcando una tormenta previsiblemente inmensa, naufragaste, me rescataste y te derrumbaste en mi, dentro de mi: el oasis que buscabas, tu isla... y te perdiste, me perdí...

Y hoy sé que te he perdido para siempre.

Voy por tí. A toda vela, con la fuerza que me da tu recuerdo y tu aliento, que todavía siento en mi frente despidiéndote rápido, silencioso, como siempre: en silencio.

El Silencio que hoy me trae tu ausencia y tu recuerdo..

Gracias Luis por esa noche, donde quiera que esté tu Vela.

5.7.06

Hablando de amor

- Voy buscando tus pisadas, busco tu olor y tu sabor en mis labios.
- Otra vez desesperada.
- Por tí.
- No hay nada mejor que manejar tu cuerpo y sentir que me esperas.
- La espera es cruel.
- La espera es el camino que nos llevará a estar juntos.
- Qué piensas?
- Que sueño cada noche con amarte, con besarte, con tenerte solo para mi. Que te echo de menos, que te necesito, que pienso en ti continuamente. Que los dias son eternos si no escucho tu voz y tus risas. que deseo hacerte mía para siempre.
- Y entonces, por qué no...?
- Porque hoy solo podemos esperarnos, esperarnos y no desesperarnos.
- Susúrrame al oído que me amas...
- Te deseo...
- Quiero abrazarte tanto...!!!



Y en cuanto al amor, es esto. No siempre se tiene cerca, pero se siente, se nota, penetra, se escucha. Y no son sólo palabras: tus gestos, tus pasiones, tus sonrisas, tu aliento. Sentirse entero, sentirse pleno.

Aunque esperemos... aunque esperemos tanto tiempo a vernos y a tenernos... eso es nuestro amor.

4.7.06

Tira

Sabes lo que escondo detrás de la poca tela que me cubre esta noche.

Mi piel enrojecida por el sol de un día cálido y suave, como tú.

Lo sabes porque no será ésta la primera vez que lo tengas aquí, delante de tí esperando tus manos, deseando tus dedos.

Miénteme y júrame que estas deseando tirar de ese lazo que une los dos extremos. Y tira. Hazlo.

Lame mi espalda, empapame de ti...

Tira de mí, úsame, confiésate...

Confiesa que no piensas en más que en desnudarme y otra vez hacerme ver que el cielo y el sol también existen aquí abajo, contigo, conmigo.

Chúpame, conviérteme en tu bebida y tu comida. Adéntrate fuerte, compárteme con tus dedos y tu boca.

Tira de mí, acaba con esto, miénteme pero métete dentro de mi cuerpo y no salgas hasta haber dejado tu esencia en mi deseo.

2.7.06

Si supieras...

Pensé escaparme, y al hacerlo perder de vista la única rutina que me une a tí. Y eso hice.
Escapé la otra noche, sola, confiada, feliz, tranquila... y entonces...

Él volvió a aparecer.

Siete años nos conocemos. Todo este tiempo hemos compartido mil confidencias, alguna noche completamente solos y muchos paseos. Pero esta vez ha sido diferente.

Me subí en su moto, esquivamos el control de la policía y acabamos en un descampado cercano:

- Tengo miedo Daniel, no me gusta este sitio.
- Vale, nos vamos en seguida, pero déjame que me baje de la moto que quiero darte un abrazo largo, lo necesito.
- Si es así... de acuerdo.

Bajé de la moto, nos besamos, nos abrazamos como hacía años que no lo hacíamos... y... nos perdimos.

Sus manos empezaron a amasar mis pechos con esa furia que le caracteriza... una de ellas se metió por debajo de mi camiseta y comenzó a pelizcarme un pezón, haciendo que se pusiera completamente duro y ansioso de su boca y de sus dientes... cesó de besarme, me levantó la camiseta, desabrochó mi sujetador y apretó mis pechos fuerte, para meterse los dos pezones a la boca... me hacía daño, pero estaba empapada, queria que me mordiera, que me besara, que me gritara lo puta que era por follar otra vez con él...

Lo dejó, me separó de él, se desabrochó el pantalon, me apoyó en la moto de espaldas a él, me retiró el tanga y empezó a follarme como un animal: cogiéndome del pelo y estirándomelo gritando lo perra que era...

No recuerdo nada más, sé que me corrí como nunca, y que cuando fuí consciente de nuevo íbamos en moto hacia la arena, a sentarnos a charlar abrazados como siempre lo hacíamos, a hablar de cómo iban a repartir la casa, el coche, la moto y en lo que a partir de ahora iba a hacer Daniel sin el lastre de una novia que durante 8 años sólo consiguió ser de él "una buena compañera de piso".



Page copy protected against web site content infringement by Copyscape